CONTRA LA POLICÍA

Voces Militantes

Por Fernando Rubio

Militante de Izquierda Guevarista de Chile

DOCUMENTO EN FORMATO PDF

Estamos en un momento de complejas tensiones a nivel mundial, la pandemia del covid-19, un escenario de incertidumbre económica, protestas anti raciales en el centro del imperio occidental, y en general un clima de protesta contra ciertas situaciones que el pueblo está harto de soportar… todo esto atravesado por un descontento general hacia las fuerzas armadas, sobre todo contra carabineros.

En el caso chileno son varios los “escándalos” donde carabineros -tanto de forma individual como institucional- han sido protagonistas: millonarios robos de los fondos públicos, la alta inversión que se les da en desmedro de otras áreas como salud o educación, corrupción, abuso de poder, y por sobre todo la gran represión sistematizada y evidente que sufrió el pueblo a partir de las jornadas de protestas que iniciaron en octubre. Más allá de los grandes y descarados robos efectuados por ellos en este artículo nos centraremos en el rol histórico y político de la policía.

Partamos de una base cierta, el paco que reprime y está en la calle, el que finalmente hace el trabajo sucio, tiene su origen en el pueblo, nace como un proletario mas y que antes de ingresar a esta nefasta institución está destinado a vender su fuerza de trabajo a los grandes capitalistas; mientras que, sobre todo en Chile, el que dirige la institución, los que conforman la rama de “oficiales” generalmente tienen un origen mas o menos acomodado que le permite acceder a esos puestos. Sin perjuicio de lo anterior el paco raso del que hablamos en un comienzo buscando oportunidades en la vida se encuentra con la lucrativa oferta de ser un represor de su misma clase y lo acepta; el problema podemos evidenciarlos en cuanto su identificación con la clase y en su rol político.

Respecto a su identificación con la clase obrera podemos decir que esta es nula, pues para ellos y en especial de las ramas que se dedican a la represión directamente -Fuerzas Especiales- o aquellas que forman parte de sus áreas más militarizadas -como el GOPE-, se les instruye una especie de formación política de tipo más bien ideológico que consiste en la imposición y profundización del nacionalismo, racismo, sexismo y ciertos elementos que justifican toda su actuación represiva como el orden público y la seguridad nacional. Por otro lado, vemos que carabineros al igual que las demás fuerzas armadas no producen nada, no generan valor, y en realidad se llevan una parte importante de lo que generan los obreros y el pueblo en su conjunto, pues como ya lo mencionamos se les asigna gran parte del ingreso nacional.

Aun así tienen una función primordial dentro del orden estatal, pues son precisamente aquellos que deben procurar que la sociedad burguesa no decaiga, en ellos radica parte del monopolio de la fuerza física que el Estado como institución les otorga para proteger su continuidad. Es por ello que hablamos que las policías tienen un rol político, pues si el Estado esta configurado a partir de la implantación de un régimen económico y social, son precisamente estas instituciones quienes se encargan de mantenerlo por medio de la fuerza, es decir, la represión al proletariado. Pero aquí no hablamos solo de la represión contra el proletariado que protesta y emplea la violencia, pues además de reprimir incluso a quienes protestan de forma pacífica, solo persiguen a lxs proletarixs que transgreden el orden social, sobre todo si transgreden el régimen de propiedad, recordemos el altar que se le construye en la sociedad burguesa a la propiedad.

Sintetizando los puntos anteriores podríamos decir que el carabinero, pese a su origen social proletario decide abandonar a su clase volviéndose contra ella y defendiendo los intereses de clase burguesa. Por lo tanto, no cabría ninguna posibilidad de que el paco sea identificado como parte de la clase proletaria, pues pasa a ser parte del aparataje estatal represivo.

Pero esto no es algo propio de los Estados Nación burgueses, sino que también en los mal llamados “Estados Proletarios” nos encontramos con características similares. En esta clase de Estado la burocracia dirige a la sociedad en su conjunto, además las distintas categorías económicas y productivas del sistema capitalista se mantienen -valor, mercancía, trabajo asalariado- conformándose con la existencia de empresas estatales que mantienen muchas de las contradicciones capitalista y donde, en el “mejor” de los casos existe un falso control obrero que es coaptado por la dirección central del gobierno. Dicho esto, vemos como el partido transformado en burocracia va poco a poco configurándose como clase dirigente, adueñándose -sin producir nada- del trabajo de lxs obrerxs que supuestamente tanto defienden, y necesitando proteger dicho Estado mediante el empleo de la represión y la cárcel contra el mismo pueblo y en las mismas formas que la burguesía, sobre todo contra aquellos sectores más avanzados de la clase. En ese sentido es como lo dicho anteriormente para los Estados propiamente burgueses también tiene aplicación en el campo de dichos Estados mal llamados obreros.

Ante las olas de criticas que este momento se levantan contra las policías van apareciendo reacciones desde sectores del pueblo y desde sectores políticos más bien socialdemócratas, que señalan que la solución al problema de los abusos policiales es la reformación a estas instituciones. Veamos el ejemplo de este fin de semana recién pasado, donde en la ciudad de Minneapolis se decidido desmantelar y reconstruir la policía ante las ultimas jornadas de protestas en el Estados Unidos y toda la critica que surge contra la policía gringa producto del asesinato de George Floyd. Entendemos que en el panorama de la lucha de clases la burguesía como clase dominante jamás dejara de depender de sus sicarios públicos, salvo ciertos casos donde se contacta con mafias, sicariatos u organizaciones similares para hacer el trabajo sucio, pero eso no deja de ser una labor anexa a las que cumple la policía. En este sentido es que es ilógico e idealista creer que por medio de una reforma la policía dejara su rol político, que por medio por mayor formación en derecho humanos dejaran de violarlos, que al existir mayor control dejaran de matarnos, pues ante todo se sobrepone la ideología que traen consigo y su labor política represiva. En este mismo sentido, poco importan los proyectos de Piñera que buscan justamente modernizar a las policías y fuerzas armadas, donde claramente se responde al miedo de la burguesía a que la continuación de la revuelta logre sobrepasar las capacidades de la represión.

Es más, vivimos en una situación de extremo control y vigilancia por parte del Estado y las policías, todo producto de la revuelta y la crisis sanitaria, donde toda oportunidad de reforma a la policía será tomada para modernizarlas – es decir, actualizar la labor represiva tanto en lo técnico como en las tácticas de represión- y para distraer la atención pública mediante en cambio de imagen donde realmente lo único que va a cambiar será el uniforme, dejando una impresión de cambio, cuando en la realidad ocurre una reafirmación de su rol político y una actualización de la institución represiva.

En ese sentido la existencia y rol de la policía como ente político de represión no puede ignorarse, por lo cual quienes nos posicionamos desde la trinchera de lxs proletarixs no podemos caer en burdas maniobras institucionales de contención del descontento, debemos tener claro que la única forma de terminar con la represión es acabar con toda forma de dominación capitalista y estatal. Debe ser el propio pueblo organizado, articulado, coordinado y armado el que se encargue de su defensa como clase ante todo aquel que amenace su libertad y pretenda continuar con su explotación.

 


Voces Militantes es un espacio de dedicado a las publicaciones de la militancia de Izquierda Guevarista y la Juventud Guevarista. Por medio de este medio, la militancia guevarista expresa sus ideas, propuestas e inquietudes políticas y teóricas de manera totalmente libre. Todos los documentos van firmamos por quien lo produce, pues no necesariamente representan las ideas de nuestro proyecto revolucionario.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *