Día internacional contra la LGBTIQ-fobia: ¡Disidencias en resistencia contra el Estado patriarcal!

Feminismo

Hoy 17 de mayo es el día internacional contra la LGBTIQ-fobia, día que se ha conmemorado en el pasado con gestos simbólicos como la iluminación del palacio de La Moneda en los colores del arco-iris, banderas LGBTI+ alzadas fuera de los municipios, o similares gestos vacíos generalmente coordinados por Molvilh, Iguales, o semejantes organizaciones en conjunto con las mismas instituciones estatales que en el día a día violentan las corporalidades disidentes.

Como disidencias sexogenéricas, recordamos hoy a las víctimas de la violencia cisheteropatriarcal, a nuestres muertes y mutilades, en un año donde la homofobia, bifobia y transfobia precisamente han florecido en las condiciones sanitarias, de encierro y de estado de excepción permanente, dejando un camino ensangrentado de mujeres trans, lesbianas, marikas, personas no binarias, bisexuales, y muches más desaparecides, muertes y herides. La precariedad permanente a la cual se enfrenta nuestra comunidad solo ha incrementado, particularmente en los sitios más olvidados por la sociedad, como por ejemplo en las cárceles, donde las disidencias se enfrentan a condiciones aún más difíciles que el resto de la población penal, lo que ha llevado a hasta a casos de suicidio.

Hemos visto como el marco legal que se nos ha otorgado tras décadas de ardua lucha en las calles sigue siendo absolutamente insuficiente. La ley Zamudio no protegió a la compañera trans que perdió su vista al ser baleada por más de cien perdigones mientras ejercía el trabajo sexual, tal como no protegió a Nicole Saavedra, ni a Ana Cook, ni al chico Leslie. La ley de identidad de género sigue imponiendo un binario rígido, las listas de espera en el registro civil para aplicarla pueden tardar meses, y muchas veces se presentan líos en trámites posteriores por el cambio de nombre. El policlínico trans del Hospital Sótero del Río no es accesible para las disidencias que viven en regiones o que se deben atender en otros hospitales, y no puede satisfacer tampoco la demanda. Los derechos filiativos siguen en cuestión. Ningún compromiso internacional impidió la desaparición de Tehuel. Y así sucesivamente: el marco legal e institucional que intenta regir nuestra existencia es incapaz de responder a nuestras necesidades, porque siempre se plantea desde y dentro del mismo cisheteropatriarcado en el cual nuestras corporalidades y deseos no encajan.

Por lo mismo, entendemos que los gestos mediáticos poco y nada nos ayudan a combatir el patriarcado que nos oprime, explota y violenta. Nuestra única salida no pasa por un show de luces, ni por un voto. Mientras exista el patriarcado, nunca seremos realmente dueñxs de nuestros cuerpos ni de nuestro deseo. Debemos apostar siempre por la lucha integral contra el Estado patriarcal y capitalista, por la organización, para lograr una transformación radical a nivel molecular y despojarnos absolutamente del cis-tema impuesto.

¡Disidencia combativa en la lucha!

¡Disidencias contra el Estado patriarcal!

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